Aros, calada francesa, el dragón… Te enseñamos los trucos de humo más básicos para empezar a impresionar a tus compañeros de mesa mientras disfrutas de tu cachimba.
Que la cachimba está de moda no es ningún secreto. Su popularidad es tanta que se ha convertido también en objeto de ocio: los fumadores más expertos hacen auténticas esculturas de humo. Lograr la maestría requiere horas de práctica, pero cualquier aficionado puede empezar con algunos trucos básicos. Toma nota.
Aros o círculos
Es de los pocos trucos que también hacen los fumadores de cigarrillos, pero con la cachimba es mucho más sencillo porque la cantidad y densidad de humo es mayor. Aspira suficiente humo, pon la boca en forma de O y ve sacando el humo poco a poco a golpe de lengua: no se exhala con la respiración, es la lengua la que lo empuja con golpes rápidos.
Calada francesa
Consiste en hacer salir el humo de la boca y que vuelva a entrar por la nariz, un efecto muy llamativo. Mantén una buena calada en la boca, tapona la entrada de la garganta llevando la lengua hacia atrás y suelta el humo despacio empujando con la lengua mientras inspiras por la nariz. Al principio es normal toser; se corrige con la práctica.
El dragón
Para este hay que dominar la expulsión de humo a la vez por boca y nariz. Coge una calada abundante, coloca la boca como en una media sonrisa con dos orificios abiertos (uno a cada lado) y expulsa el aire por la nariz y la boca al mismo tiempo. Parecerás un dragón antes de soltar su fuego.
Preguntas frecuentes
Tabacos y accesorios para fumadas densas y trucos de impresión.