¿Es cierto que el tabaco caduca?

Dejemos claro que, como norma general, el tabaco no caduca. Sin embargo, las melazas para cachimba suelen incluir una fecha de caducidad o consumo preferente. Hablaremos de este caso especial más abajo.

Por qué el tabaco pierde calidad

Otra cosa bien distinta a la caducidad es que, al igual que cualquier otra sustancia orgánica, el tabaco está sometido a las reacciones químicas provocadas por algunos gases del aire como, por ejemplo, el oxígeno. Estas reacciones provocan descomposiciones químicas y alteraciones orgánicas que derivan en variaciones del sabor y del aroma.

Por otra parte, si dejamos que se reseque, la combustión será más veloz y menos uniforme, lo que resulta especialmente inaceptable para los fumadores de grandes habanos. En el polo opuesto, un exceso de humedad continuado puede favorecer la colonización por hongos y otros microorganismos, provocando que el sabor y el olor sean francamente desagradables.

Consecuencias de consumir tabaco deteriorado

Dado que el proceso de combustión elimina a cualquier microorganismo que pudiera haber colonizado nuestro tabaco, no existe riesgo de infección al fumarlo. Lo único que ocurrirá es alguna de estas tres cosas:

1
Combustión rápida e irregular

El tabaco reseco arde demasiado deprisa y de forma desigual.

2
Combustión lenta o insuficiente

Un exceso de humedad dificulta que prenda y se mantenga.

3
Alteración de sabor y aroma

Variaciones más o menos intensas respecto al producto fresco.

Cómo conservar adecuadamente el tabaco

Los fumadores de cigarrillos no tienen por qué preocuparse, ya que la duración media de un paquete no da opción a que el tabaco llegue a deteriorarse. La única precaución es adquirir las cajetillas en establecimientos que garanticen la procedencia y la calidad del proceso de fabricación.

Tabaco de liar o de pipa

Las bolsitas de picadura son un medio nefasto para conservar el tabaco, puesto que se reseca en pocas horas. Lo ideal es disponer de un botecito hermético. Un truco muy usado es pegar a la parte interior de la tapa un cuadradito pequeño de fieltro autoadhesivo: humedeciéndolo cada 24 horas, la picadura se mantendrá como el primer día. También existen en el mercado botes herméticos con almohadilla humectante incorporada, en varios tamaños, formas y diseños.

Conservación de los puros

Los puros deben conservarse en cajas también herméticas. Al igual que con la picadura, es conveniente añadir una almohadilla humectante. La mejor solución es adquirir cajas preparadas para este fin, que además incluyen termómetro e higrómetro; existen incluso cajas con mecanismo automático de regulación de temperatura y humedad mediante un sistema de placas Peltier. Y los fumadores más exigentes disponen de pequeñas cavas de conservación.

Las melazas para cachimba, un caso especial

La melaza de cachimba, además de tabaco, incorpora otros componentes orgánicos como glicerina, propilenglicol, mieles, aromas, etc. Esto provoca que el proceso de degradación sea múltiple, por lo que las melazas son más delicadas de conservar que otros tipos de tabaco.

Por eso suelen incluir fecha de consumo preferente o caducidad. Debemos usarla como referencia, pero sin preocuparnos demasiado, ya que suele haber dos años de margen desde la fecha de fabricación. Lo único que puede ocurrir es una pérdida notable de la calidad de la fumada. Como los demás tabacos, las melazas deben conservarse siempre en recipientes herméticos y es recomendable la almohadilla humectante.

Y si eres muy purista, te sugerimos conservarlas en el refrigerador para frenar al máximo su degradación. Bastará con sacarlas quince minutos antes de fumar: transcurrido ese tiempo, podrás abrir el recipiente hermético y utilizar la melaza.

💡Resumen: el tabaco no caduca, pero pierde calidad. Guárdalo siempre en hermético, controla la humedad y usa la fecha de la melaza solo como referencia.

Preguntas frecuentes

Como norma general el tabaco no caduca, pero sí pierde calidad con el tiempo debido a las reacciones químicas con el oxígeno del aire. Las melazas para cachimba son un caso aparte: suelen incluir fecha de caducidad o consumo preferente.
La melaza suele llevar fecha de consumo preferente porque incorpora glicerina, propilenglicol, mieles y aromas, lo que la hace más delicada. Normalmente hay unos dos años de margen desde la fabricación; pasada la fecha, lo único que ocurre es una pérdida de calidad en la fumada.
No hay riesgo de infección, porque el proceso de combustión elimina cualquier microorganismo. Lo que se nota es una combustión irregular (demasiado rápida o demasiado lenta) y alteraciones en el sabor y el aroma.
En un recipiente hermético y, a ser posible, con una almohadilla humectante. Si buscas la máxima conservación, puedes guardarla en el refrigerador y sacarla unos quince minutos antes de fumar.
Bien guardado en un envase hermético y con la humedad adecuada se mantiene en buen estado mucho tiempo. En el caso de las melazas suele haber unos dos años de margen desde la fecha de fabricación.