¿Cómo enfriar la fumada de mi cachimba?

La cachimba tiene su pleno auge en verano. ¡Eso lo sabemos! Y por eso hemos pensado en dejaros los mejores consejos para conseguir una fumada bien fresquita.

Si quieres saber cómo enfriar la fumada de tu cachimba, ¡sigue nuestros consejos!

1 - Limpiala a fondo antes de fumar: Evitarás que la cachimba sepa a sabores anteriores y así podrás sacarle todo el partido.

2- Utiliza algún tabaco que incluya menta: Esto no es imprescindible, claro está, pero siempre obtendrás una sensación más fresca si utilizas un tabaco de cachimba que incluya la menta. Si no tienes ninguna mezcla ya preparada (Sandía/Menta, Frambuesa/Menta...) siempre puedes probar y hacerla tú a partir de dos tabacos que ya tengas en casa.

3 - Utiliza accesorios que permitan enfriar la manguera: Como pueden ser las boquillas metálicas. Aunque hay de distintos tipos de metal (algunas que cogen más frio y otras que cogen menos), las boquillas metálicas son una alternativa más efectiva que las de cristal y plástico a la hora de conseguir una fumada fría.

En ocasiones, algunos cachimberos incluso utilizan un recipiente con hielo para dejar reposar la manguera cada cierto tiempo y mantener el frío. Aunque es bastante útil, y cumple su cometido, no es lo más recomendable ya que normalmente el agua se filtra hacia el interior de la manguera y provoca molestias al fumar más tarde.

Ice Bazooka flúor

También puedes ir a lo seguro y utilizar accesorios como el Ice Bazooka, un ingenioso invento consistente en un recipiente plástico que contiene unas bolsitas de gel. Éste, al congelarse, consigue mantener fría nuestra fumada durante bastante tiempo y, al estar dentro de bolsitas, el líquido no gotea ni molesta, por lo que podemos continuar fumando después de que se haya derretido. Como novedad, además puedes introducirle algún dado de luz en el interior del Ice Bazooka, lo que conseguirá que éste se ilumine y, si fumas en ambientes con baja luz, podrás disfrutar de una manguera luminosa ;)

Base Kaya Bengala Spain

4 - El último punto importante sería enfriar la base, y para ello hay varias técnicas que podrían seros de utilidad. Por un lado, siempre podéis añadir al agua cubitos de hielo. El hielo ocupa más espacio que el agua, por lo que debéis calcular la cantidad bien para que no falte al derretirse (o, simplemente, le podéis añadir un poco más si se ha quedado algo corta)

Otra solución es enfriar directamente la base, aunque normalmente son de gran tamaño y no caben correctamente en nuestros congeladores, pero podemos utilizar enfriadores de botellas de vino (que contienen un material similar al del Bazooka Ice) para congelarlo previamente y luego rodear nuestra base con él.

¿Qué os han parecido nuestros consejos? ¡Seguro que tenéis muchas más ideas! ¡Enviadnoslas!

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